Esa es la conclusión lógica a la que llegaría cualquiera al ver los últimos datos sobre el aeropuerto de Santiago de Compostela, ya que durante 2007 se superaron los dos millones de pasajeros, lo que supone un incremento del 2'8% con respecto al 2006.
Lo que más me llama la atención es que el tráfico de origen nacional acumuló un incremento fue de un 1'1%, mientras que el de procedencia internacional aumentó en casi un 11%. Evidentemente, los turistas extranjeros han sabdio de las universalmente conocidas viandas gallegas, y han que hecho lo que fuera necesario para conseguirlas.
Fuentes que no citaré aquí han asegurado que la Xunta de Galicia planea incluir un vale para un centollo o una cigala, a elegir, con cada billete de avión que tenga como destino algún aeropuerto gallego. A mí como iniciativa me parecería muy bien. Eso y que después de comer, para bajar el almuerzo, hay que hacer el Camino de Santiago.
Yo, en previsión de que en el 2008 la afluencia de turistas a Galicia siga aumentando, voy a hacer acopio de alimentos gallegos, que sin albariño no soy nada.