Tras algún que otro
problema de libre competencia, la fusión entre la compañía estatal
Transportes Aéreos de Portugal y la
compañía aérea Portugalia fue
aprobada por la autoridad de la competencia portuguesa.
Desde el 1 de julio de 2007 las líneas ofrecidas por ambas compañías pasan a formar parte de una única marca,
TAP Portugal, como queda recogido en esta
nota de prensa publicada por la compañía lusa.